Limpiar asientos de paja, caña, mimbre…

Para blanquear y limpiar este tipo de superficies, basta mezclar tres litros de agua templada con un buen chorro de zumo de limón. Humedece una esponja y pásala en el sentido de la fibra. Deja secar al aire.

Óxido en la madera

Si en un mueble de madera aparecen manchas provocadas por algún objeto de hierro oxidado, intenta eliminarlas pasando un algodón impregnado en agua oxigenada; lava después la zona tratada con agua tibia y amoníaco. Aunque es una mancha difícil de eliminar, no se resistirá a este tratamiento.

Recuperar los colores de la la alfombra

Podrás recuperar los colores desvaídos de tu alfombra favorita de la siguiente manera: mójala ligeramente con agua con gas o esparce las hojas húmedas que hayas utilizado para preparar una infusión de té. Deja secar durante algún tiempo (al menos un par de horas) y después límpiala de manera habitual. El amoniaco diluido en agua también da muy buenos resultados.

Mármol que ha perdido el brillo

Si el mármol ha perdido el brillo, puedes hacer que lo recupere pasando por toda la superficie un paño empapado en gasolina. Deja que actúe toda la noche y, al día siguiente, púlelo con una gamuza seca. El brillo habrá regresado.

Conservar los paraguas nuevos

Conservar tus paraguas nuevos durante varias temporadas no tiene por qué suponer un problema. Lo que tienes que hacer es impermeabilizarlo, al menos, una vez al año. Para ello, ábrelo, rocíalo con laca para el cabello, deja que seque perfectamente en un lugar aireado, pero cubierto y… ¡ya está!

Jarrón poroso

Una forma realmente sencilla de volver a utilizar ese jarrón poroso que no puede contener agua consiste en someterlo a un baño de parafina. Una vez seco, podrás utilizarlo sin ningún problema.

Cuidados en la nieve

Si ya han caído las primeras nieves y eres una forofa del esquí, es imprescindible que protejas el rostro con una buena crema solar antes de exponerla a la nieve. Pero también es conveniente que antes de aplicar la protección utilices diariamente una buena crema que mantenga la humedad de la epidermis ante esa agresión climática. Así lograrás crear una buena barrera aislante y tu piel estará lista para que disfrutes de la nieve sin problemas.

Efectos de la sauna

¿Te gusta darte una sauna de vez en cuando? Aprovecha y, antes de entrar, ponte una mascarilla suavizante en tu cabello. Además de nutrir el pelo, te dará un brillo excelente. También la crema anticelulitis tendrá doble efecto.

Crema corporal

El gesto de aplicar la crema corporal es uno de los que más mujeres repiten a diario en el mundo. Y, si la piel es seca o va adquiriendo sequedad con el paso de los años, este gesto se convierte en imprescindible. Si dispones de unos minutos para ti, hidrátate y nutre tu piel aplicando, después de la ducha, una capa muy fina de aceite corporal. Una vez se haya absorbido, aplica una crema hidratante que sea untuosa. Necesitarás unos minutos más, pero el resultado es espectacular.

Granitos en la espalda

Si tienes granitos en la espalda, mezcla el zumo de un limón, el de un tomate y añade glicerina hasta que se forme una pasta de consistencia líquida. Aplícatela en la espalda y deja que actúe. En poco tiempo los granitos se secarán y desaparecerán.